En la cruenta guerra de los cárteles mexicanos, un grupo de ciudadanos se ha comprometido con la labor de informar. No son periodista ni pretenden que se les llame así. Son insistentes anónimos que usan las redes sociales para alertar sobre las situaciones riesgosas a las que conlleva, incluso, cruzar la propia esquina de tu casa.

“Hoy no se puede comprender el mundo
si no comprendemos México”.
Roberto Saviano

Todos tenemos una historia así que contarte”, me dice ‘Arizz’ y no deja ver ningún gesto porque el pasamontañas no lo permite. La historia a la que se refiere es la muerte de un familiar suyo, un médico de 40 años que decidió abrir una farmacia en el estado mexicano de Michoacán. Cuando no pudo pagar las extorsiones, los sicarios del narcotráfico le metieron siete balazos.

La situación no es diferente al norte de México, en el estado de Tamaulipas, una zona de frontera con Estados Unidos. ‘Ariz’ informa sobre los hechos de violencia que se registran en estos dos estados. Usurpa, por necesidad y también por obligación, el trabajo de la prensa. Otros le han seguido los pasos y han utilizado las redes sociales para mantenerse al tanto del minuto a minuto del infierno. Amenazados, estos ciudadanos sin rostro han sido perseguidos y hasta desterrados de su país; algunos de ellos fueron asesinados y sus cuerpos colgados y mutilados. Son, como los llamaría Rodolfo Walsh, “personas que se animan”.

 

Alertas

Hoy los periodistas de Tamaulipas son financiados por el narcotráfico o están muertos. Otros continúan en cautiverio o son la voz oficial del gobierno. Nadie tiene certeza de lo que les ha pasado –como a cientos de desaparecidos-, solo se sabe que están ausentes y que su vacío ha sido ocupado por los propios ciudadanos. Son ello quienes han alzado su voz a través de las redes sociales ante el silencio de los medios
locales y nacionales.

“El periodismo en la zona fue silenciado, cedió a la presión. Los criminales y las autoridades corruptas le temen al periodismo y con mayor fuerza lo reprimen”, denuncia el administrador anónimo de la página de Facebook ‘Valor por Tamaulipas’, una plataforma virtual dedicada a emitir alertas de Situación de Riesgo (SDR) para prevenir a la población de los enfrentamientos y balaceras que ocurren a plena luz del día. Las grandes cadenas como Televisa y TV Azteca parecen mirar a otra parte y su cobertura no da cuenta de lo que sucede en este Estado del norte de México, en la frontera con Estados Unidos.

El último 8 de junio, por ejemplo, cerca de las 18:52 horas, una de las publicaciones alertaba sobre los negocios ilícitos de un sujeto ligado a uno de los carteles: “Una de las grandes narcotienditas donde se trafica armas, drogas, alcohol y demás se denomina Deposito El Jhonny. Tras la tienda se trafica hasta con mujeres y menores de edad. El local se encuentra frente al aeropuerto de Tampicio. Al dueño se le conoce
como “Champion” o “Jonny”. Su verdadero nombre es Basilio y vende a toda hora impunemente”.

Un día después alrededor de las 6 de la tarde, otra publicación alertaba desde la ciudad de Río Bravo: “#SDRRioBravo Hace 10 minutos tres vehículos (una caravana roja, un Impala gris y una camioneta Ford blanca) estaban siguiendo a soldados a alta velocidad”.

Esta dinámica es la que mantiene informadas a las personas tanto de los enfrentamientos en proceso como de los riesgos de realizar cualquier actividad que implique salir a la calle: desde transitar en coche, visitar restaurantes o bares, asistir a conciertos o peleas de lucha libre, hasta ir al mercado o iniciar un negocio. Cuando los cárteles salen a matarse entre ellos, no hay quien se salve si se cruza en sus caminos. El último 30 de abril, una niña de once años fue víctima de una bala perdida.

“Si el papá de esta niña hubiera tenido en sus manos un teléfono celular se le hubiese advertido que en ese punto había gente armada en un enfrentamiento y probablement no la habrían matado”, señala con rabia, escondido tras un pasamontañas, ‘Arizzz’, otro ciudadano que ha tomado las redes sociales para denunciar estos hechos y ponerlos en la agenda pública. ‘Arizzz’ alista el lanzamiento de otro video en Youtube para explicar a los padres de familia y a los estudiantes por qué incluso ir a la escuela es peligroso. “Espérense, el gobierno no puede garantizar la seguridad de ninguno de ustedes. ¡No vayan a la escuela!”, dice ensayando lo que grabará luego.

 

Aplastar

La frontera siempre fue una oportunidad. La visión era simple: empezar a controlar los territorios del norte. Dichos estados resultaban más prósperos, las aduanas fronterizas eran una fuente segura de ingreso y la vecindad con Estados Unidos brindaba la posibilidad de abastecerse de armas. En cuanto a Tamaulipas, comprendía la zona fronteriza más cercana al centro del país¹.

La importancia de este Estado no ha cambiado en los últimos 200 años. De México a Estados Unidos y viceversa, el tráfico de drogas y armas es incontenible. Abandonadas a su suerte por el Estado, las tierras de la serranía son gobernadas por grupos criminales que siempre han buscado expandirs sin importar el costo humano.

Solo en abril hubo 50 muertos en Tamaulipas y 30 en los primeros veinte días de mayo. El Cartel del Golfo (CDG) y el que fuera alguna vez su brazo armado, Los Zetas, se han enfrascado en una guerra a muerte desde 2010. Sumemos a este conflicto entre bandas, las disputas internas del CDG que en cada ciudad mantiene una estructura delictiva independiente entre sí.

La situación de Tamaulipas se parece a lo que describe el periodista Roberto Saviano en su libro Gomorra: “Matar a todos. A todos sin excepción. Aun teniendo dudas”. Desde hace dos meses los enfrentamientos han recrudecido. A pesar de los anuncios de capturas de cabecillas criminales, las estructuras delictivas no se caen, ni siquiera tambalean, siempre habrá otro que asuma el liderazgo del crimen. Es la nueva dinámica horizontal que han adoptado muchas mafias delictivas.

Que las redes sociales se hayan convertido en una herramienta importante para la protección de los ciudadanos es algo que no le gusta al crimen organizado.

Taumalipas

Desde una oscura habitación en Madrid, ‘Arizz’ oculta su identidad tras un pasamontañas y su peculiar sobrenombre. El temor de que los narcos lo atrapen se mantiene.

 

Vivir amenazado

“600, 000 pesos para el que aporte datos exactos del dueño de la página ‘Valor por Tamaulipas’ o de familiares directos ya sean papás, hermanos, hijos o esposa. Vamos a callarle el hocico a estos pendejos que se creen héroes”, respondió uno de los carteles frente a las constantes alertas de esta plataforma virtual. ¿Nadie se animó a delatarlo?

“La verdad es que no estoy seguro de que no me hayan delatado. La pregunta es por qué no han actuado”, se cuestiona desde su correo electrónico el administrador anónimo, el único medio que utiliza para responder entrevistas.

“En este momento, pareciera que una página de avisos de situaciones de riesgo ha dejado de ser relevante y no he recibido más amenazas. Pareciera que evidenciar la operatividad impune del crimen organizado ya no los afecta. Las últimas amenazas fueron del Cartel del Golfo, exigían que dejara de informar sobre el autogobierno en el penal de Altamira. La última comunicación se burló del criterio de publicación, decían que no importaba lo mucho que se revelara, que nada cambiaría y solo me seguiría exponiendo sin resultados”, comenta.

Pero ´Valor por Tamaulipas´ no es la primera plataforma en recibir amenazas. El 13 de septiembre de 2011, los usuarios de blogs en internet recibieron un mensaje macabro: dos cuerpos mutilados y colgados de un puente peatonal en la ciudad de Nuevo Laredo. “Esto es lo que le pasará a todos aquellos que pongan cosas chistosas en internet. Más vale que pongan atención. Los voy a agarrar”, se leía en uno de los
mensajes colocados por Los Zetas sobre una de las sogas que sostenía el cuerpo de una mujer de 28 años.

El mensaje iba dirigido a los creadores de El Blog del Narco, uno de los medios más importantes que informaba sobre las acciones delictivas en Tamaulipas. ‘Lucy’, una de sus creadoras, huyó hace un año de México. La última palabra que escuchó de su compañero y coadministrador del blog fue en clave.

“Él dijo ‘run’. Luego colgó el teléfono. Era nuestra palabra clave en situaciones extremas, nuestro último recurso, pero nunca la habíamos utilizado. Lo llamé de vuelta, pero no hubo respuesta. Le envié mensajes por Skype y WhatsApp, pero nada. Nada”, contó la bloguera en una entrevista para el diario inglés The Guardian.

Como narra el artículo, Lucy vendió algunas de las joyas de su bisabuela, tomó un autobús hacia la frontera y entró a los Estados Unidos a pie, legalmente. Horas después estaba en un vuelo a España. “Es más lejos. Se siente más seguro”, declaró para el medio inglés.

Hace año y medio que ‘Arizz’ también escapó a España. Desde allí suena bastante molesto, a ratos angustiado e impotente por todo lo que pasa en Tamaulipas y en Michoacán, el Estado que lo vio crecer y donde comenzó su compromiso con la información.

“Hace ya algún tiempo, por hacer denuncias como las que hago, toqué fibras muy sensibles de un alcalde. La amenaza que recibí fue de muerte. Me dieron un levantón, llegaron unos individuos, me subieron a su coche y me amenazaron. Te dicen que te calles la boca o que te vayas de allí. Y ya”, narra desde la oscuridad de un pequeño cuarto en Madrid.

En Michoacán, como en Tamaulipas, no se distingue una línea divisoria entre el crimen organizado y el gobierno local. “Tú no puedes entender tanto desarrollo de la violencia sin la complicidad de las autoridades. Cuando ocurrió este episodio, quienes me visitaron fueron Los Caballeros Templarios, pero obviamente enviados por el alcalde”, precisa.

 

Miedo

No hay rostros en este trabajo ciudadano. Si uno quiere denunciar las acciones del narcotráfico tiene que evitar mostrarse. Esta cadena de gente anónima reporta todos los días el minuto a minuto del infierno: fotos de delincuentes, hombres con armas, cuerpos mutilados, policías muertos, pobladores corriendo, personas desaparecidas.

“Desde mi punto de vista, la primera causa de muerte en Tamaulipas es el silencio; la segunda, la corrupción; la tercera, la apatía. Y le diré que en el último lugar de los peligros para los ciudadanos están realmente los enfrentamientos y las balas perdidas. El peligro es la forma en la que el gobierno alterno del crimen organizado tiene el poder”, dice el administrador de ´Valor por Tamaulipas´.

Le pregunto si teme que llegue pronto el momento en que decidan ir por él. “Todos los días estoy esperando el momento en que algo suceda, pero creo que en eso Dios me ha dado fortaleza y espero lo que venga como algo inevitable”, responde.

A ‘Arizz’ le hago la misma pregunta. “Siempre tengo miedo. Si no tuviera miedo, te mostraría mi rostro. Es más seguro hacer esto a la distancia que en México. Yo no creo que en este momento haya alguien que esté dando la cara diciendo las cosas de las que nosotros hablamos”, señala y lo único que deja ver tras el pasamontañas son unos ojos de indignación.

¹ Miro Flaquer, Maribel. Carta de la colección Porfirio Díaz – Tamaulipas, marzo 1876-noviembre 1885. Universidad Autónoma de Tamaulipas. (1985).

[Publicado en la revista Carta Abierta N°3]

 

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