Maneja sus propias encuestas. No cree en Ipsos. Dice que El Comercio es el medio que más daño le ha hecho a su familia. Susana Villarán está muy cerca de dejar el sillón municipal, pero la esperanza es lo último que pierde hasta este 5 de octubre. Camino a su local de campaña, entre la premura de su chofer y el ruido del Centro de Lima, Susana rinde cuentas y habla de su futuro.

A juzgar por la quietud del resto de autos, parece que nuestro chofer no debería avanzar, pero avanza. Parece, también, que el carro que viene en sentido perpendicular no va a poder frenar, pero frena. Lo hace, sin embargo, con una maniobra de emergencia, por lo que su guardafangos queda a sólo unos centímetros de nuestro auto. Por poco.

Es difícil decir si nuestro chofer ha cometido un ilícito o sólo una imprudencia: ninguno de nosotros pudo corroborar si la luz del semáforo estaba en rojo o en ámbar. Dentro del modesto vehículo, estamos enfrascados en una conversación que acapara nuestra atención, rota ahora –al menos por unos segundos– debido al incidente.

Susana Villarán se apresura a retomar la respuesta sobre su cuestionada candidatura, pero, de inmediato, el conductor que casi choca con nosotros se coloca al lado de su ventana y empieza a gritar. Un insulto tras otro; moneda corriente entre quienes transitan las calles de Lima sobre cuatro ruedas. Susana ni siquiera se inmuta. Su chofer pasa saliva y mira al hombre que le insulta. Espera a que cambie la siguiente luz y acelera. Terminamos de dar la vuelta a la Plaza Bolognesi y bajamos en el local del Partido Socialista: habrá que terminar la conversación
adentro, apurados por una conferencia de prensa que está por empezar.

Si bien es normal que un candidato mantenga la compostura ante un incidente como este, en la reflexión posterior, todo el encuadre es una gran metáfora. La gestión de Susana parece haber sido eso: un carro que avanza y comete errores –a veces, debido a la impericia de los miembros de su equipo–, pero en el que ella, más allá de haber hecho o no bien las cosas, ha ignorado los resultados que una gran parte de Lima le pedía a gritos (aún después de casi haber chocado contra una Revocatoria), porque –como dice– si sus obras no son comprendidas
por las personas a las que están destinadas, es “porque median procesos culturales muy complejos”. Aquí las respuestas que dio a dos estudiantes de periodismo.

Julio: Una primera duda que tengo es si estoy frente a una alcaldesa o a una candidata, y eso me preocupa un poco.

Todos los alcaldes, presidentes regionales o regidores siguen siendo funcionarios por elección popular. Piden licencia de sus tareas cotidianas para hacer campaña, pero la condición no la pierden. O sea, soy las dos cosas, pero no puedo usar recursos públicos para mi campaña, ni dinero público, nada…

J: Además de ser alcaldesa y candidata, ¿de repente en un futuro tenga la posibilidad de verla en unas elecciones presidenciales al 2016?

Yo siempre pienso “a cada día su pena y su alegría”. Ahorita estoy pensando en estas elecciones y cómo ganarlas.

J: Luego de estas elecciones, si los resultados le son adversos, ¿va a haber una coalición importante entre las izquierdas o podría empezar a meterse en la campaña presidencial del 2016, quizá no para ser presidenta, pero sí dentro de una plancha presidencial?

Es que, esté en la Municipalidad o no, sigo siendo una persona que hace política hace dieciséis años. Reingresé a la política partidaria activa con el partido por la Democracia Social, luego nos transformamos en Fuerza Social y ahora estamos entrando a una tercera etapa política. Somos parte de coaliciones amplias de izquierda y de centro, las fuerzas progresistas de este país, lo que es Diálogo Vecinal hoy día. Sí, voy a seguir participando activamente en política.

J: ¿Pero con este grupo de izquierda o con el acercamiento a Perú Posible que ya se ha visto?

Nosotros hemos hecho una alianza electoral en este momento con fuerzas de izquierda y de centro. ¿Qué cosa pasará en el futuro? No lo sé. Pero creo que existe una necesidad de tener fuerzas de centro-izquierda. El partido siempre ha sido eso, se ha definido en el espectro político como una fuerza de centroizquierda.

J: ¿Y no le da miedo que la figura de Perú Posible, Alejandro Toledo, esté ahorita inmerso en un tema de lavado de activos como el caso Ecoteva?

Ya lo he dicho y lo he dicho varias veces: espero que él tenga la sabiduría y la verdad para explicar de dónde salen los millones que tiene la familia de su esposa. Y que lo aclare prístinamente. Nuestra alianza es con el partido.

J: ¿Pero no cree que le pueda traer réditos negativos a su campaña?

Yo he trabajado con personas que están en ese partido en la lucha por el rescate de la democracia y he visto su consistencia, no solamente en la Marcha de los Cuatro Suyos, sino a lo largo de muchos aspectos: la iniciativa anticorrupción, la Comisión de la Verdad, la lucha por traer a Alberto Fujimori de regreso para que sea juzgado acá. Mi hermano Fernando ha sido parte del gobierno de Perú Posible, el gobierno de la transición democrática. Yo creo que, con todos los errores que todos podemos cometer en nuestros gobiernos, el de Perú Posible fue un gobierno democrático que impulsó la bandera de los derechos humanos y que no bajó la guardia en ese terreno. Es con ese partido, con esa gente, que nosotros tenemos el acuerdo.

J: Okay, pero hay agrupaciones de izquierda que están en contra de este acuerdo.

No. Una agrupación de izquierda se ha alejado, Tierra y Libertad, lo cual me da mucha pena porque ellos habían estado de acuerdo en hacer una alianza política como la que tenemos ahora. No es una alianza electoral, es una alianza política, pero al final tomaron esa decisión y me apena mucho que haya sido así. Ellos se alejaron. Nosotros habíamos tenido un acuerdo de con qué fuerzas políticas podíamos llegar a pactos de carácter político y, finalmente, ellos tomaron la decisión de dar un paso atrás en lo que había sido un acuerdo en el Frente Amplio.

Paolo: ¿Se siente en deuda con Tierra y Libertad?

¿En deuda por qué?

P: Por haber permitido que ellos se vayan por aliarse con Perú Posible.

No. Ellos tomaron una decisión libre y soberana de un acuerdo que había adoptado el Frente Amplio, del cual yo no participo. Yo no participo en las decisiones de política de los partidos porque no soy dirigente del mío, sólo soy alcaldesa de Lima y una de las tareas que me encomendaron fue participar en esta elección. Ellos tomaron una decisión libre de retirarse, quiero mucho a algunas personas que están allí y me dio mucha pena que tomaran esa decisión.

Susan Villarán

Susana Villarán dice que uno de sus logros es el apoyo a la educación. Foto: Giovani Alarcón.

 

J: Se presenta en esta campaña como la candidata de la honestidad…

No, no me presento como la candidata de la honestidad; me presento como la candidata de Diálogo Vecinal y digo sí que yo soy honesta, pero además soy eficiente, he hecho obras y no robo.

J: Yo voy por el lado de la honestidad. ¿Cómo se refleja esto si la gente puede percibir como una contradicción el que usted haya dicho primero “no me voy a reelegir”, pero ahora sí lo está haciendo?

Porque cambiar de opinión es algo que uno puede hacer. Puedes tú cambiar de opinión, puedo yo cambiar de opinión y tener razones en un momento para decir que no y otras razones válidas para luego decir que sí. Las razones por las cuales decidí entrar en esta campaña electoral tienen que ver con que no existía ninguna de las personas de la siguiente generación de nuestro conglomerado de centro-izquierda que tuviera la capacidad y la base electoral para poder dar pelea en este momento. Y, entonces dije “sería irresponsabilidad política y moral abstenerme en este momento”. Porque había que luchar.

P: Hablemos de cosas concretas. El Corredor Azul: ¿ya se identificó por qué se generó la sobredemanda en los primeros días?

Ya se identificó por qué. En vez de los 130 mil usuarios previstos, se han tenido 256 mil los días de semana y 130 mil los sábados y domingos.

P: ¿Pero por qué? ¿Cuál es la razón?

La razón es, un poco, la gratuidad, la novedad y la… la gratuidad y la novedad. Vamos a ver que, cuando termine la marcha blanca, se regresará a lo estimado por Target, la empresa internacional que hizo el estudio de demanda de los corredores.

P: ¿Es cierto que Target sólo midió la demanda total del corredor y no hizo un estudio de origen-destino, como dijo Pablo Secada hace unos meses?

No, no, Target hizo un estudio origen- destino y de todos los puntos en los cuales había más afluencia y demanda. Pero ocurre que cuando tú
pones en práctica una gestión, se desatan una serie de movimientos.

P: Entonces, ¿por qué no hubo alimentadores en el comienzo del Corredor?

Porque no hubo alimentadores nunca, ni en el inicio del Metropolitano ni en el del Tren Eléctrico. Primero se estabiliza una troncal y luego se ponen los alimentadores. Primero se estabilizó la troncal del Metropolitano, ¿sí o no? Luego, cuando salimos nosotros elegidos, llevamos los alimentadores.

P: ¿No es una mejor idea sí empezar un proyecto como este con alimentadores, tomando en cuenta que la mayoría de gente que lo usa viene de los Conos y sube a los buses en las primeras estaciones, lo que hace que pasen llenos el resto del trayecto?

No, hay cuarenta y ocho puntos de alimentación del Corredor con líneas ya existentes, que luego van a ser, justamente, suplidas por los alimentadores. Es decir, el Corredor no está desabastecido de afluentes que lo conecten. Es un sistema tronco-alimentador. En su primera etapa, había micros y cústers que alimentaban al Metropolitano. Cuando llegamos nosotros, hicimos la tarea que no quiso hacer el señor Castañeda de liberar la competencia y de colocar los alimentadores que estaban en el contrato; pero mientras tanto, la gente sí tenía cómo llegar a Naranjal y a Matellini.

J: Sin embargo, él dice que inició la

Reforma del Transporte con el Metropolitano… Bueno, él hizo el trabajo de continuar con la idea de Alberto Andrade del Lima Bus y eso me parece que todos lo apreciamos. Ahora, hizo estaciones de 300 mil personas nada más, cuando el punto de equilibrio es de 700 mil.

J: ¿Cómo es posible que el gran proyecto de un gobierno de izquierda, el Corredor Azul, sea percibido por los sectores más pobres como algo negativo? Según IPSOS, el 78% del sector socioeconómico E está en contra…

Ese es IPSOS. No, yo no creo en esa encuesta. No creo en ESA encuesta. Te lo digo sinceramente porque nosotros tenemos nuestras propias encuestas para el Corredor. Hay valoración de la reforma. Ese es el discurso de Alex Gonzales, de Democracia Directa, que
habla del appartheid en la reforma del transporte y no sé qué más dijo, una tontería de esa naturaleza.

J: Pero, nuevamente, ¿cómo mira usted la aceptación que tiene el Corredor Azul en los sectores más populares?

¿Qué tiene que ver eso con la izquierda?

J: Me parece que la izquierda tiene una relación muy fuerte con los sectores más pobres. Su discurso, su sensibilidad, está con ellos. Entonces, ¿tener una percepción negativa desde esa población hacia una obra que es una de las más importantes de su gestión, no le preocupa?

Esa es una relación compleja. Mira, la opción por los pobres la he tenido toda mi vida y no es una opción ideológica, sino que viene de mi raíz cristiana. Siempre he sido una mujer de izquierda, pero bastante moderna y me considero, sobretodo, republicana. Yo he vivido en Caja de Agua y tenía tres vecinos que se dedicaban a vivir de lo ajeno. Aquí no hay una diferencia. Uno no es bueno porque es pobre o porque es rico, lo que hay que hacer es derrotar a la pobreza y no pelearse con los informales, sino con la informalidad. Desafortunadamente, ha habido un problema bastante serio, años de años de fujimorismo, de manipulación del mundo del pobre al cual se le ha considerado alguien a quien se le puede comprar con un cuarto de fideos o haciendo grandes sorteos. Yo considero que son seres humanos que nacen con
la misma dignidad como tú y yo, que tienen todos los derechos, pero que no tienen oportunidades para desarrollar sus capacidades y esa es nuestra opción. Si a veces eso no es comprendido por esas mismas personas a los cuales esas obras están destinadas, es porque median procesos culturales muy complejos.

P: ¿Qué ha pasado con el puente de la Avenida Universitaria, que hace casi un año y medio que se cayó?

El Puente Bella Unión colmató las bases por negligencia de la autoridad distrital, que tenía que limpiar, y nosotros pusimos un puente Bailey, al que además le añadimos un parche para cubrir el espacio que le faltaba. Por ahora, los carros están pasando con dificultad, pero yo paso por ahí, o sea que no es que no sepa cómo está funcionando.

P: Pero, ¿y el prometido nuevo puente de tres carriles, con ciclovía, etc?

Está en expediente técnico.

P: ¿Por qué demora?

Es que un expediente técnico de un puente de esta naturaleza se demora… ¿Hace cuánto ocurrió esto?

P: Un año y medio.

Se demora más de un año y medio: hacer el perfil, que el perfil vaya al MEF, que el MEF le dé el código SNIP, ahí recién se puede hacer un concurso para hacer el estudio de ingeniería o expediente técnico.

P: Entonces, ¿se debe a procesos burocráticos?

No, al proceso de inversión pública. El proceso de inversión pública dura eso.

P: ¿Y el malecón de la Costa Verde Sur?

Barlovento-Venecia ha tenido varios problemas desde el inicio. Es una obra que le costó el puesto a un gerente de EMAPE por no haber predicho algunos temas centrales que no eran solamente de ingeniería, sino de la buena voluntad de los vecinos que vivían en esa zona y que se oponían al proyecto, cosa que la Municipalidad de Villa El Salvador no nos había dicho. El expediente técnico que nos dio la Municipalidad de Villa El Salvador era pésimo.

P: ¿Pero y las rajaduras por erosión del mar?

Ha habido un 5% de la obra que ha sido víctima de un oleaje anómalo y se está reparando, pero es un bellísimo malecón que, a pesar de todo eso, será puesto al servicio de la gente.

P: Entonces, ¿lo van a entregar antes del final de la gestión de todas maneras?

De todas maneras, de todas maneras.

P: ¿A qué se debe el aumento de la planilla municipal durante su gestión?

Ustedes han dicho que en parte se debe a juicios de reincorporación forzada que han ganado los que fueron despedidos durante la gestió de Andrade, ¿pero realmente esto justifica todo ese aumento de planilla durante los cuatro años? Una parte importante es la reincorporación de trabajadores. Son más de mil doscientos, lo que implica los devengados que hay que ir pagando y todo lo que la sentencia de la Corte Interamericana plantea como reparaciones económicas, que están teniendo un proceso de negociación con los sindicatos municipales.

P: ¿Y el resto?

Lo otro es que nosotros hemos contratado más gente para servir a la gente y eso no lo entienden. Nosotros encontramos cuarenta inspectores municipales (IMP), los de chalecos amarillos; ahora tenemos cuatrocientos sesenta, que suman seiscientos con los orientadores municipales. Hemos duplicado el número de serenos, tenemos los programas sociales, antituberculosis, cero anemia, hemos creado la Gerencia de Salud, la de Cultura, la de Medio Ambiente, la de Educación, que con muy poco hacen muchísimo, pero que requieren gente que trabaje con gente. No hemos incrementado un sol el sueldo de los funcionarios de alto ni de medio nivel, sino que básicamente
se trata de tener más gente para que haga el trabajo de calle, el trabajo de inspección y de seguridad.

P: La acusación de que se privilegiaron las asesorías a la inversión, hecha verbal por el regidor Fernán Altuve, ¿es infundada?

Es infundada porque nosotros encontramos una institucionalidad anémica. El Invermet no era capaz de formular ni ejecutar, lo mismo EMAPE. ¿Qué razón había detrás de eso? Que se había tercerizado todas las inversiones a través de la OIM (Organización Internacional para las Migraciones). Claro, se hacían más rápido, pero no pasaban el sistema de control. La Municipalidad de Lima era un desastre desde el punto de vista de la falta de transparencia, de planificación, de eficacia y de eficiencia en formulación y ejecución de proyectos. Entonces, sí, hemos tenido que hacer estudios, ¡por supuesto que hemos tenido que hacer estudios! Eran indispensables para poder invertir bien.
Hoy día, por ejemplo, tenemos cincuenta kilómetros de muros, sesenta kilómetros de escaleras, de Ancón a Pucusana, y las han hecho esas instituciones que, cuando entramos en el 2011, eran incapaces de hacerlo porque no habían ingenieros, urbanistas ni antropólogos que pudiesen trabajar los conflictos sociales que tenemos en las grandes inversiones públicas que hemos hecho.

Susana Villarán

La candidata de Diálogo Vecinal termina una gestión llena de críticas, en muchos casos destructivas. Foto: Giovani Alarcón.

 

P: Usted dice que uno de los principales activos de su gestión es la decisión política que le permitió iniciar la reforma del transporte y hacer el desalojo de La Parada, por lo cual me toca felicitarla. Sin embargo, más allá de esta decisión política, puede nombrar las cinco cosas concretas por las cuales le da la cara al electorado y dice “esto es lo que he hecho”.

Sí. La recuperación de espacios públicos como no se ha hecho desde los años 30: parques zonales, peatonalizaciones, alamedas, la Costa Verde, el inicio de la Alameda del Río, etc. Te lo pueden decir expertos urbanistas como Wiley Ludeña. Dos, el trabajo hecho sobre el anillo urbano de Lima desde el programa Barrio Mío, donde las personas no tienen agua, títulos, ni seguridad y están en situación de absoluta vulnerabilidad frente a un evento como un terremoto o un huayco. Tercero, Lima Verde, respecto a la Lima que tiene vulnerabilidad frente
al cambio climático.

Luego, la educación y el deporte, que han pasado un poco desapercibidos. Nos fuimos a Toronto y trajimos los Panamericanos del 2019; hemos construido un Polideportivo, como nunca ha habido en Lima, en los barrios más populares; y hemos incluido en la oferta de los parques zonales ocho disciplinas deportivas, con entrenadores para niños, adultos mayores y personas con discapacidad. Además, está el programa de estímulos a la innovación educativa, que es un fondo concursable que le permite a toda la comunidad educativa de una escuela hacer proyectos; por ejemplo, una sala interactiva de matemáticas o un laboratorio de química.

Y el quinto aspecto que me parece clave es poner el acento en que la seguridad ciudadana no está solamente en las calles, sino también en las casas. Nuestro trabajo es fortalecer la presencia policial junto con el Serenazgo y hacer los puestos de auxilio rápido; hoy, la base única de serenos de Lima tiene 12 mil efectivos. Pero, además, hemos tenido la preocupación porque la política de seguridad de la ciudad tenga un enfoque de género, para que las personas de orientación sexual diversa y las mujeres puedan estar protegidas de la violencia que se ejerce contra ellos.

P: Se le acusa de ineficiente. Ese es el ‘caballito de batalla’ de sus opositores. ¿Qué es la eficiencia para usted?

La eficiencia es que, entre aquello que inviertes y aquellos resultados que obtienes, es mucho mayor el resultado en relación que la inversión realizada. Dime tú si la capacidad de multiplicar por cinco en cuatro años las escaleras y muros que hizo Castañeda no es eficiencia. Y sin robar un sol, sin sobrevalorar una sola obra. Eficiencia es haber invertido S/. 13, 000 millones en obras y mega obras de infraestructura
que Lima necesitaba, como Vía Expresa Sur, Vía Parque Rímac; claro que era un contrato de Castañeda, pero era inviable. Somos eficientes.

P: ¿No siente que siempre se compara con la anterior gestión, como si fuera su valla?

No, tú te tienes que comparar con alguien, porque todo el tiempo me comparan a mí. Yo no me comparo, a mí no me interesa compararme. Yo creo que soy eficiente, aunque no todo lo eficiente que quisiera en algunas áreas. Pero no soy sólo yo, es todo un equipo inmenso de 8 mil personas.

P: ¿Qué áreas, por ejemplo?

Creo que todavía tenemos que avanzar más en, por ejemplo, estudios de impacto vial. Hay áreas muy técnicas en las que todavía necesitamos avanzar.

P: ¿Cree que su gestión se parece a la de Petro en Bogotá? Lo digo porque él también tiene un pasado de izquierda, también se le acusó siempre de tener una gestión ineficiente y estuvo a punto de salir. De hecho, fue derecho removido, no por voluntad popular, sino por una decisión judicial.

Es un muy buen amigo mío, es un gran luchador político. Tenemos, si embargo, bastantes diferencias entre nuestras formas de gestionar, pero juntos hemos formado la red de ciudades sudamericanas con el alcalde de Quito.

P: ¿Podría nombrar al crítico que más dolores de cabeza le generó en estos cuatro años?

Ninguno. Al que más humilló a mi familia: el diario El Comercio.

P: En estos cuatro años, cuando iba a dormir, ¿qué le quitaba el sueño respecto a Lima, qué la mantenía pensando?

Que venga un terremoto y no estemos preparados. Y ahora estamos más preparados que cuando yo llegué.

J: Como anécdota final, hoy en la mañana una señora me contó que usted practicaba el Sukyo Mahikari, que incluso, durante la campaña del NO, usted se había metido mucho en este ritual.

No, no es un ritual. Es una espiritualidad que tiene que ver con la práctica de la imposición de la mano para dar luz. ¿No has visto tú imágenes de Jesús con las manos así…?

P: ¿Cómo llego allí?

A partir de muchas personas que fueron dándome luz desde hace muchos años.

J: ¿Le ayudó?

Es que no tiene resultados mágicos, no es magia, no es un dogma. Es una creencia. Yo soy una mujer creyente, católica, y creo en el poder de la palabra, en el poder de la luz.

J: Sin embargo, ¿dentro de la Iglesia Católica no hay cierto rechazo hacia usted? Cipriani, por ejemplo.

Cipriani hace política siempre. Él está en contra de muchas cosas y hace política abiertamente desde el púlpito, algo que no deberían hacer los sacerdotes y menos la jerarquía, porque dentro de la grey hay quienes piensan igual que él políticamente y otros que no. Yo no pienso igual que Cipriani. Él no piensa como yo. Él no puede parcializarse, tiene que ser el pastor de todos.

[Publicado en la revista Carta Abierta N°4]

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