En mayo de 2014, a través de un archivo de Soundcloud colgado por Radio Ambulante, los peruanos pudimos escuchar el canto de Vilma Sánchez, la voz ronca, la pena infinita, un momento especial en el que se despedía de su hija muerta, mientras repetía la letra de un tema llamado Basta carajo.

No había mejor forma de resumir la frustración e impotencia que sentía aquella mujer. Pudo haber dicho muchas cosas sobre la forma en que perdió a su hija: Ruth Talía Sayas Sánchez. Pudo decir, por ejemplo, que si Ruth Talía no hubiera participado en el primer programa de El Valor de la Verdad, conducido por Beto Ortiz, en julio de 2012, probablemente seguiría viva. Podría haberse quejado de la manera morbosa en la que los medios limeños cubrieron la desaparición y muerte de su hija. Pudo mandar al diablo a quien le diera la gana. Todas las posibilidades estaban abiertas. Pero ella, una exponente del folclor de Huancavelica, prefirió la música. Y en el minuto 42 del reportaje de Radio Ambulante dedicado a su hija, ella sorprende con su voz y deja oír por un momento a qué suena el desconsuelo.

Ningún otro medio ha ofrecido este mensaje tan potente. Sobre todo porque los medios no cubrieron el impacto que tuvo la muerte de Ruth Talía en su propia familia, interpelando al propio Beto Ortiz, a reporteros de otros canales, resumiendo el caso policial, pero echando una mirada también sobre el rol de la prensa. Eso no lo hizo nadie. Excepto Radio Ambulante.

Y ese es el gran mérito de este medio alternativo. Contar, valiéndose de las herramientas de la radio tradicional, las historias que pasan bajo el radar de los grandes conglomerados informativos. Armar extensos reportajes en audio cuando la moda es reducir al mínimo la información. Recoger datos de fuentes directas cuando lo que recogen otras emisoras son opiniones, algunas poco informadas. Su lema no es “tu opinión importa”; para ellos lo que realmente importan son los hechos.

¿Y qué es Radio Ambulante? Es un medio concebido hace cuatro años en San Francisco, California, para difundir, en español, historias de América Latina. Sus creadores son el escritor peruano Daniel Alarcón y su esposa Carolina Guerrero. Por su oficio, Daniel le ha dado un formato narrativo a todos sus largos despachos radiales. Es como si trasplantara la vieja crónica impresa a las transmisiones en streaming. Lo que importa para ellos es el detalle. Y su formato les exige estar atentos no sólo a lo que cuentan sus personajes sino a cómo suena su contexto.

Tienen la misma capacidad de observación de la que hacían gala los viejos reporteros de la BBC de Londres que, durante la Segunda Guerra Mundial, transmitían el sonido de las sirenas que advertían que se acercaban los bombarderos alemanes o el ruido que hacían los zapatos de los londinenses que corrían a los refugios antiaéreos.

Y para lograr ese efecto, su trabajo de reportería es más exigente que el de cualquier emisora. Para armar el reportaje sobre la muerte de Ruth Talía Sayas –la joven que ganó veinte mil soles al contar en TV que se prostituía, y que luego fue asesinada por su exenamorado– los periodistas de Radio Ambulante tardaron un año. Hicieron decenas de entrevistas, incluida una al propio Beto Ortiz, recopilaron los audios del primer programa de El Valor de la Verdad en el que concursó Ruth Talía, y conversaron con los familiares de la joven, cuando el revuelo sobre el caso ya había pasado.

“En un caso tan mediático se borra la parte que está debajo, que es el ser humano. En la noticia nunca oyes la voz de la mamá o lo que sintió la hermana, esos elementos que hacen que la historia sea tan conmovedora que a uno mismo le duela”, contó Carolina Guerrero al diario El País, cuando le preguntaron sobre cómo cuentan y arman su material.

Están tan pendientes de los sonidos, son tan ordenados a la hora de mezclar los tracks de sus narraciones, tan obsesivos con los actualities o hot tapes (las citas más importantes de una entrevista) que grabar con ellos es más que una experiencia laboral, es en realidad un curso intensivo de guión en formato WAV.

Y esa es otra de sus virtudes. Para ser un colaborador de esta radio se debe aprender todo sobre el formato con el que trabajan, de la mano de un editor-tutor.

Su método los ha llevado a ganar el premio Gabriel García Márquez 2014 en la categoría de innovación. Con más de 100 mil oyentes en esta parte del planeta, convenios con la revista del New York Times, con BBC Mundo y Public Radio International de Estados Unidos, además de otras repetidoras en la región, Radio Ambulante avanza a paso firme en estos tiempos de inmediatez e imprecisión mediática.

Su próxima aventura es abrir una escuela de crónicas radiales para toda la región, algo que se ha venido anunciado en diferentes portales. La experiencia los ha convertido en maestros, voceros de su propio método. Son aire fresco para nuevos días de radio. Bien por ellos.

[Publicado en la revista Carta Abierta N°6]

Sobre El Autor

Emilio Camacho

Periodista del suplemento Domingo del diario La República.

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