Por lo general, un director de cine se encuentra detrás de la cámara; sin embargo, algunos de ellos decidieron cambiar de rol y colocarse frente a una. Scorsese, Herzog, Cronenberg. Si a esto le sumamos trabajar con otro director reconocido, la búsqueda se torna más complicada. Pero no te preocupes, “En Polvos” hizo su tarea: aquí te presentamos a cinco grandes directores dirigidos por otro igual de famoso.

Fresas salvajes (1957) Director: Ingmar Bergman

Admirado por Bergman, Victor Sjöström, el actor que encarna en esta película al malhumorado y obstinado profesor Isak Borg, es reconocido como uno de los grandes directores de cine mudo. Entre 1912 y 1923 grabó nada menos que 40 films antes de viajar a los Estados Unidos. Aunque muchos de estos se han perdi­do, su obra maestra La carreta fantasma (1921) se ha conservado y es comparada con clásicos como El gabinete del doctor Caligari o Nosferatu.

Chinatown (1974) Director: Roman Polanski

Famoso por dirigir El halcón maltés, John Huston interpreta en este film a Noah Cross, el ex dueño de la compañía de agua de Los Ángeles. Involucrado en el caso de la muerte de Hollis Mulwray, su antiguo socio, Cross le pide al detective Gittes (Jack Nicholson) que investigue sobre la amante de Mulwray. Ganador del Oscar a Mejor Director en 1948 por El Tesoro de la Sierra Madre, Huston logró que Walter, su padre, y Anjelica, su hija, ganaran sendos Oscares en películas suyas.

Encuentro cercanos del tercer tipo (1977) Director: Steven Spielberg

A pesar de que había actuado en varias películas suyas como La noche ameri­cana, esta historia de ciencia-ficción representó la primera vez que Truffaut apareció en un film de otro director. Invi­tado por un joven Spielberg, que acababa de grabar Tiburón, la leyenda del cine francés personifica a Claude Lacomber, un científico que estudia todo lo rela­cionado con OVNIS. Por esta actuación, Truffaut fue nominado a Mejor Actor de Reparto en los premios BAFTA de 1978.

El desprecio (1963)  Director: Jean Luc-Godard

Lo más curioso de la participación de Fritz Lang en esta película es que se interpreta a sí mismo. Bajo la excusa de que “un alemán descubrió Troya”, el productor Jeremy Prokosch contrata al director de Metrópolis para filmar una adaptación de La Odisea. Disgustado con el trabajo de Lang, Prokosch con­trata a Paul Javal (Michel Piccoli), un dramaturgo, para modificar el guion y convertir la propuesta en un producto más comercial.

Despertando a la vida (2001) Director: Richard Linklater

En esta película animada que intenta recrear el mundo de los sueños, Steven Soderbergh hace una breve aparición mientras el protagonista hace zapping en la televisión. Durante una entrevista, el director de La Gran Estafa comenta una anécdota entre dos leyendas del cine: Billy Wilder y Louis Malle. Soderbergh menciona que Wilder le dijo a Malle que había echado a perder dinero cuando este le contó que su última película trata­ba de un sueño dentro de otro.

[Publicado en la revista Carta Abierta N°2]