¿Se acordaron los candidatos y candidatas presidenciales de incluir políticas culturales en sus planes de gobierno? ¿Conocerán cuánto aporta la cultura al desarrollo del país? Toda nación, así como tiene derecho a la salud o a la educación, tiene derecho a la cultura.

¿Conocerán nuestros candidatos y candidatas cuánto aporta la cultura al desarrollo del país? Según la reciente publicación de los Indicadores de Cultura para el Desarrollo (2015), realizada por el Ministerio de Cultura y Unesco, el aporte de la cultura a la economía nacional representa el 1.58% del PBI, resultado de la contribución de las actividades culturales privadas y formales, sin incluir las gestionadas por entidades públicas. Esta cifra es significativa si se la compara con otras industrias importantes, como las industrias de madera y muebles (0.9%), las actividades de pesca y acuicultura (0.7%), y las actividades de electricidad, gas y agua (1.7%).

Además, la cultura reduce la informalidad, genera más puestos de trabajo y aumenta la tasa de oportunidades laborales, llegando al 3.3% de la población económicamente activa (PEA). Brinda una empleabilidad del 62% para mujeres y 38% para hombres y atiende a una creciente demanda en los hogares por bienes y servicios culturales, que llegan al 1.56% del total de gastos de consumo en hogares, según refieren los Indicadores de Cultura para el Desarrollo (IUCD).

Por ello, se hace urgente hacernos la siguiente pregunta: ¿Se acordaron los candidatos presidenciales de incluir políticas culturales en sus planes de gobierno? La cultura es un factor estratégico para el desarrollo social de un país, por tanto, se necesitan gobiernos que implementen una política cultural a nivel nacional. En abril elegiremos cuál de los 18 candidatos y candidatas a la presidencia va a gobernar el Perú, por lo que debemos prestar atención a sus planes de gobierno y lo que nos dicen sobre cultura.

La plataforma ciudadana Lima Quiere Cultura presentó en sus redes sociales una revisión de las propuestas culturales de los 18 planes de gobierno presentados al JNE y elaboró un mapa visual de las diferencias cuantitativas entre los candidatos. En esa revisión se contemplan 19 temas vinculantes al desarrollo integral de una política cultural que van desde inversión e institucionalidad hasta temas legales y derechos. A partir de estas cifras, se realizará un breve repaso cualitativo de lo que presentan los planes de gobierno de algunos candidatos considerando la cantidad de propuestas y su relevancia en las intenciones de voto.

 

Cultura para desarrollo social

El Frente Amplio es la agrupación política que más propuestas le dedica a la política cultural, con 18 puntos de 19 evaluados. Verónika Mendoza propone la “promoción de los procesos de Cultura Viva Comunitaria para el fortalecimiento del desarrollo social local, regional y nacional” (pág. 32). Con ello, pretende reducir la incursión en la delincuencia a través del fomento de las artes y la cultura.

Además, propone la “elevación del presupuesto nacional anual del sector cultura del actual 0,29% del total del presupuesto nacional al 1%”, siguiendo las recomendaciones de la Unesco (pág. 64). También propone la “promoción de las políticas de memoria a nivel nacional en articulación con gobiernos locales y el Ministerio de Educación”. Expone una serie de propuestas legales, fomentos y creación de programas e institutos para el “apoyo e impulso a la ejecución de propuestas emergentes, proyectos y producciones independientes en el ámbito de las artes, la gestión cultural y las industrias culturales nacionales” (pág. 31 a la 35).

Si bien abunda en propuestas culturales y expone en varias páginas su voluntad política en fomentarlas, no explica cómo hará para ejecutarlas dentro de un entramado sistema institucional, lo que podría afectar su implementación.

Fortalecimiento institucional de la cultura

Peruanos Por El Kambio es la segunda agrupación política con más propuestas culturales, con 17 de 19 puntos evaluados; sin embargo, su candidato Pedro Pablo Kuczynski ha contradicho su propio plan de gobierno al declarar que eliminaría algunos ministerios, como el de Cultura.

En el plan se propone el “desarrollo de la Red Puntos de Cultura para promover el talento creativo, fortalecer la institucionalidad del sector y generar plataformas de intercambio entre actores culturales de distintas regiones” (pág. 99), también plantea “mejorar la asignación presupuestal y ampliar las fuentes de financiamiento del sector” (pág. 96).

Cultura

Foto: Lima Quiere Cultura

 

Promoción de la cultura para turismo y comercio

El partido Acción Popular, que ha crecido en sus intenciones de voto situándose tercero en las encuestas, ocupa el puesto 10 de propuestas culturales, con seis puntos de 19. Para Alfredo Barnechea, la cultura en su gobierno pasaría a ser un sinónimo de turismo: “Creación de oficinas comerciales de apoyo a la exportación, la cultura y el turismo, que brinden asesoría a exportadores, contribuyan a posicionar productos nacionales en los mercados internacionales y mantengan un calendario actualizado de eventos culturales, en particular aquellos que guardan relación con el patrimonio histórico, artístico y cultural de la nación, para garantizar una adecuada difusión” (pág. 22). Respalda en su plan los derechos de los pueblos indígenas, la interculturalidad y la consulta previa.

Por otro lado, para Acción Popular la promoción de la cultura para los jóvenes pasa por “fomentar el deporte, la cultura y el arte, de manera concertada con los gobiernos subnacionales, promoviendo semilleros y competencias periódicas” (pág. 12). Equiparar turismo, comercio y eventos con cultura es desconocer su diversidad y potencial transformador como creativo.

 

La cultura como sustantivo

Para el partido Fuerza Popular, primero en todas las encuestas con un constante 30%, ocupa el penúltimo lugar con tan solo dos puntos de 19, seguido en el último puesto por el Frente Esperanza de Fernando Olivera. Tal es el desinterés del fujimorismo hacía la cultura que no tiene un apartado dedicado a enfocarse en propuestas del sector. Sin embargo, a lo largo del plan de gobierno la palabra cultura es un buen sustantivo para conjugarlo con otras palabras: “Promover una cultura de paz y reconciliación nacional” (pág. 8), “alimentar una cultura de logro de resultados esperados (y verificables)” (pág. 24), “lograr hacer tangible la cultura de gestión por resultados” (pág. 24), “instaurar una cultura de tolerancia cero a la comisión de un delito” (pág. 32).

Para Keiko Fujimori, cuando se habla de reforma penitenciaria, la cultura tiene algún vínculo: “con el fin de reducir la incidencia de la captación de jóvenes promoveremos programas de educación, salud, deporte, recreación, cultura y actividades artísticas para el fortalecimiento de los valores éticos, así como el fomento y la recuperación de espacios públicos” (pág. 32).

También comete el mismo error que Barnechea en equipar cultura con turismo, o peor aún, con vuelos nacional: “Fuerza Popular entiende que debe haber una clara diferenciación en los distintos tipos de turismo cultural (…) por lo que es necesario diseñar e implementar una política pública de cielos abiertos, estableceremos en los primeros 100 días de gobierno, vuelos internacionales a Cusco, Arequipa, Piura e Iquitos” (pág. 54). Para Fuerza Popular, la cultura no pasa de ser un sustantivo.

Por el momento, los planes de gobierno en promedio dan un precario futuro para el desarrollo de políticas culturales mientras un par menciona sólidas propuestas que las incluyen en una visión de país, otros la relegan a un simple fomento de actividades, o simplemente la palabra ‘cultura’ no está en sus planes de gobierno.

En el último evento que organizó el Centro Cultural de la PUCP, ‘Mesa redonda: ¿La Cultura, importa? Planes de gobierno 2016 -2021’, se invitó a representantes de los partidos políticos a exponer y debatir sus propuestas culturales frente a un auditorio de más de 200 asistentes; sin embargo, confirmaron cinco partidos de los cuales solo tres estuvieron presentes (Frente Amplio, Peruanos por el Kambio y Alianza Popular), y dos declinaron su participación a último minuto (Fuerza Popular y Acción Popular).

Es importante recordar que en octubre del 2014 la Unesco adoptó la Declaración Florencia, en la que pide que la cultura se sitúe en el centro de las políticas de desarrollo sostenible, por su capacidad no solo de crear riqueza sino también de lograr cohesión social. La directora general de Unesco, Irina Bokova, explicó a la agencia EFE que “en la actual búsqueda de nuevos instrumentos para lograr un nuevo dinamismo de la economía mundial, la cultura puede dar algunas soluciones.

Ya no se habla de la cultura como una cosa para contemplar y conservar, sino como un elemento dinámico de desarrollo económico que no está aislado y que toca transversalmente a todas la políticas”. La Declaración de Florencia es probablemente el documento más completo, rico en argumentos e importante que la Unesco ha aprobado hasta ahora en esta área y con el que es posible ir a la ONU para tratar sobre la Agenda del Desarrollo.

Nuestro voto definirá el futuro de este y otros sectores, la importancia de la cultura, y la defensa de nuestros Derechos Culturales. Como bien dijo José Antonio Hernández, director de la OEA: “aún creemos que se debe pensar en la cultura cuando ya esté resuelto todo lo demás: la seguridad, la economía, la educación, la salud. Se ignora que la cultura está al centro de todo eso”.

Pablo De Los Ríos es estudiante de Ciencia Política. Miembro de la Plataforma Ciudadana ‘Lima Quiere Cultura’

Sobre El Autor

Artículos Relacionados